TONI COROMINA, és articulista, escriptor i periodista vigatà
PATRIMONIO COLECTIVO
Además del entorno medioambiental, el paisaje, los edificios históricos y los parques naturales, el patrimonio colectivo también está integrado por testigos del pasado que forman la herencia cultural de la sociedad, desde las tradiciones y costumbres, hasta el arte y la lengua.En todas partes hay entidades, grupos ecologistas, administraciones y sectores sociales que velan por la preservación del patrimonio natural. Lo mismo ocurre con el patrimonio lingüístico, una herencia defendida y mimada por diversas asociaciones voluntaristas, instituciones y profesionales de la docencia.
Sin embargo, el patrimonio arquitectónico y los modelos urbanísticos no siempre tienen abanderados claros. En todas partes, entre el colectivo de arquitectos, urbanistas y adláteres surgen visiones contrapuestas sobre la conveniencia o no, de derribar según que edificios. Pero no todo lo viejo debe ser destruído, ni todo lo nuevo amparado y protegido; y viceversa. Aquí está el dilema.
Hace dos años, el Col.legi d´Aparelladors de Vic organizó una conferencia en la que Lluís Permanyer comentó su libro La Barcelona lletja, una documentada denuncia sobre los dislates escultóricos en la vía pública, los despropósitos arquitectónicos y los disparates relacionados con el mobiliario urbano. Pero en la conferencia faltaron algunos profesionales locales del ramo, quizás por considerar que Barcelona está demasiado lejos y que no existe un Vic lleig. Pero en Vic, una ciudad vieja, bella y atractiva, también hay buñuelos y chapuzas. Aquí también tenemos hilos eléctricos caóticos que sobrevuelan balcones, nuevos edificios de una alarmante desfachatez estética y espacios públicos rehabilitados de dudoso gusto.
A principios de año, un grupo de vicenses sensibles con los testimonios del pasado agrícola, industrial, histórico y monumental de Osona, fundaron el Grup de Defensa del Patrimoni. Desde entonces, sus denuncias, sugerencias y propuestas se ha multiplicado. Y han aireado temas polémicos: terrenos agrícolas recalificados para su urbanización, estimables masías y molinos en peligro de ruina, campanarios degradados, restauraciones discutibles de viejos enlosados en el casco antiguo y actuaciones urbanísticas distorsionadoras. Las armas del GDP son los comunicados de prensa, artículos de opinión, publicacion de imágenes, propuestas de catalogación y rehabilitación, reportajes videográficos, charlas, conferencias, exposicions y debates.
En el pasado reciente, Vic ha padecido importantes pérdidas patrimoniales, como antiguas fábricas modernistas, escudos esculpidos, un puente ferroviario adscrito a la llamada arquitectura del hierro y algún edificio de indudable interés.
Toni Coromina
article publicat a La Vanguardia el dia 19 de novembre de 2008
